Saltar al contenido

El chasquido de la vergüenza

12/11/2017

Hace unos meses Marco Antonio me entrevistó para Jerez Emprende, una iniciativa en la que participo desde hace varios años, que fomenta el emprendimiento y el crecimiento económico en Jerez de la Frontera (Cádiz).

Si prestáis atención a la entrevista, a partir del minuto tres comienzo a introducir un pequeño chasquido entre frase y frase. Una de esas coletillas a las que a veces uno recurre de forma inconsciente, y que cuando menos te lo esperas, terminan convirtiéndose en un recurso realmente espantoso.

He de confesar que nunca me gustó que me grabasen, mucho menos ser el centro de atención. Si a día de hoy colaboro ocasionalmente con Onda Cádiz Radio o hablo sobre eventos en los que participo ante algún canal de televisión es, precisamente, porque no quiero que aquello que me incomoda, esos miedos irracionales, frenen mi recorrido y todo un futuro por delante.

Teniendo en cuenta que pasé mi infancia participando en conciertos, y que mi marcha por la universidad se ha caracterizado por la representación estudiantil y la organización de gran cantidad de eventos, ponerme ante un público ha terminado siendo algo común en mi día a día. Por ello, quiero darte dos pautas que acostumbro a tener muy presentes a la hora de hablar en público. Pautas sencillas y básicas, pero claves para afrontar este tipo de situaciones.

Prepárate

Toma conciencia, prepárate. Al igual que un músico debe ensayar horas y horas para dar un buen concierto, entiende que debes dedicar todo el tiempo que sea necesario para preparar tu charla o exposición, tanto en contenido como en forma. Imagina que estás sobre la tarima, frente a la gente, y ensaya una y otra vez tu conferencia. Si no eres capaz de controlar tus emociones y desenvolverte con soltura en privado, en los ensayos, difícilmente lograrás comunicar tu mensaje en público.

Haz que cuente

Cuando prepares tu exposición, recuerda que habrá gente que estará empleando tiempo de su vida en atenderte. Tiempo que nunca recuperará, y que ha decidido invertir en escuchar qué tienes que contar. Aprécialo. Prepara tus exposiciones con buen contenido y haz todo lo posible para dominar el tema del que vas a hablar. Aporta valor. Marca la diferencia. En definitiva, haz que cuente.


Relacionado | Logitech Wireless Presenter, un recurso indispensable para controlar tu presentación